domingo, 25 de mayo de 2008

QUE CONCIERTAZO!


Bueno, bueno...me acabo de levantar de lo de ayer. Fue una de esas noches que pasa de todo. Pero vayamos por parte.

Calamaro tocó en Armilla a cuatro km. de Granada. Fue una alegría el saber que tocaba en Andalucía, aunque todavía mejor, cuando Máscara de Plata aceptaba la pequeña locura de hacer un esfuerzo y no hacer noche allí. A Calamaro le debo que haya venido, pero a Máscara de Plata el verlo. Muchos besos para tí. Además ayer disfrutamos juntos, te ví que cantabas las canciones que te sabías, que creo que fueron más de las que en un primer momento esperabas.
Al comprar las entradas, poníamos la idea de volvernos también, porque supuestamente el concierto empezaba a las nueve de las noche...Empezó luego a las doce menos cuarto. En un principio abrían puertas a las ocho, luego que si a las nueve y medio y finalmente fue pasadas las once menos cuarto, creo. Y yo que aguantaba para ir al servicio, ya no pude evitar y tras esperar más de dos horas, creo que eché la...más larga de los últimos años, jeje.
Allí al final se montó una cola de la leche. Pero al final hicimos amistad con Sergio y Macarena, dos granadinos que asistieron al concierto y que después estuvimos con ellos viéndolo. Duró casi dos horas y medio. El luegar era pequeño, menos mal que no fue más gente. Fue cubierto. Calculo unas 4000 personas. El sonido sin ser malo, no era del todo bueno en el recinto. Calamaro se entregó a su público, y aunque tuvo "sus cosas", (ya raro no es el concierto que no se le olvida alguna letra), estuvo dispuesto y quiso complacer. Fue rock del bueno. Hubo para todo, de todos los discos, homenajes a Gali Gari, Sabina, Marley, incluso una en inglés que no descarto que fuera del tio Bob.
Echamos unos videos y unas fotillos, a ver como salen, con una camarita pequeña que tengo. No es muy buena, pero es lo único que puedes meter.
Al terminar, nos compramos unas camisetas, le dimos vueltas al asunto porque la que yo quería no la había de mi talla y al revés con Máscara de Plata, incluso las tallas ella tuvo que pillarse una chicha y yo una grande. En fin...
Y esa la historia de una maravillosa noche de rock. Luego vino lo peor, la vuelta. En principio bien, pero a mitad del recorrido había unos guardia civiles que un poco más y los arroya Máscara de plata, jeje y claro, el coleguita se puso un poquito borde. Salvado el incidente, los últimos km. se hicieron muy largos, parecían que nunca llegaríamos. Ella, que condujo, se portó como una campeona y mil veces le agradeceré que fuera partícipe imprescindible de una noche de las que guardaremos el resto de nuestros días. Besossssssss a todos los calamaritos de Andalucía.
Finalmente sobre las seis de la noche, nos acostamos. Ahora lo recuerdo con estas líneas.

2 comentarios:

Pilar_Cordoba dijo...

Pero mereció la pena ¿no? Pues eso es lo importante, el cansancio es lo de menos.
Un besito.

Karmen dijo...

Dudo que vuelva a cometer locura semejante,al menos hasta que se me olvide.Yo hago mas cosas de las que te imaginas aunque aveces no me las tienes en cuenta.Me alegro de que lo pasaramos bien.Hay que repetirlo pero mas organizado.
Un beso.