
Ya es jueves, qué barbaridad la semana pasada estuve de vacaciones y eso que me quedé casi toda la semana en Córdoba y se me pasó volando!. Pero fue movidito, eh!. Comencemos por el mismo día que las cogí, el sábado 10 al mediodía. Estuvimos en convite de comunión. Luego por la noche hubo sesión de pro desde las nueve de la noche hasta las dos y casi no nos enteramos, je je. Nos ganó el president al boss y a mí. Después hasta las cinco en el agujero, aunque sin el president. Y la noche prometió, verdad boss?. El domingo siguiente vimos ganar al Córdoba en casa, yo ya ni me acordaba. Era una final y la ganamos. Estuvimos inmediatamente por un camino donde los que les va el mismo sexo se lo pasan bien, hasta que llegamos al destino final, con Production y máscara de plata, todo regado con ron. Luego hasta las cuatro en el ordenata, y claro, el lunes hecho polvo, y qué bien se está en la casa sin hacer nada y levantandote tarde. Eso lo he hecho toda la semana prácticamente. Después estuvimos comprando productos alimenticios. El martes íbamos a ir al museo de Julio Romero de Torres, pero terminamos comprándonos té, atiborrándonos de pizza y cerveza y comprando el hotel para el fin de semana que teneis en la foto en la Antilla. El miércoles por la mañana de gestiones bancarias y de frustradas visitas de padres laborales, y terminé comprando discos en el Corte. Por la tarde nos fuimos de patio, con el brother de anfitrión, y luego durums y plato de carne de pollo y ternera. Ozú.
El jueves desayunamos choco y churros con el gran Teckno. A las siete fuimos para ver al gran Arcángel de la Cruz Roja, y su Alejandro Magno. Con ron, baños de pekes, y charlas que echábamos de menos. El viernes nos fuimos para el hotel de Huelva. Llegamos con los pegos a las siete y media, y es que en Huelva nos perdimos un poquito. Sólo nos dio tiempo de meternos diez minutos en la gloriosa piscina que veis en la foto. Por la noche, compañía feliz, mojitos con ron de cuba y paseos inesperados, y al fin algo de histeria loca. A la mañana siguiente, piscina desayuno continental, aunque yo voy al español, piscina climatizada, jacuzzis, saunas a 80 grados. Por la noche estuvimos comiendo donde mejor hacen el secreto y presa del mundo. La leche!, si es que hasta te cruje la carne al comértela. Por la noche estuvimos repitiendo lo de la noche anterior, pero con menor emoción de mi partenaire. Despertamos el domingo para irnos, estuvimos por la mañana en la playa, que la teníamos en primera línea del hotel, compramos un lámpara muy chula árabe y nos atracamos de comer en un 100 montaditos. No nos cabía la comida con sus ofertones y al lado de la playita. Al despedirnos vimos una sudamericana insconciente en la playa, pensando en un mal presagio llamamos a la poli. Hasta ayer no había nada en diarios digitales a seguir.
Y esto ha sido todo, qué penita. Pero bueno, este fin de semana hay un plato muy fuerrte!

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