martes, 27 de noviembre de 2007

Un día convulso

Hoy definitivamente, ha sido un día convulso.

Ha sido hoy, cuando me han metido en un lío en el trabajo.
Ha sido hoy, cuando ha habido una pelea a puñetazos en el trabajo.
Ha sido hoy, cuando a mi compañero actual le han dicho No a otro trabajo por no tener dos tetas. (En estos tiempos...)
Ha sido hoy, cuando a mi ex comopañero le han dicho No a su ya actual trabajo.
Ha sido hoy, cuando me he enterado que ha fallecido de un infarto un medio familiar por parte indirecta, mientras dormía, sin conocerle problemas de ese tipo.
Ha sido hoy, cuando tenía que haber comprado un cupón de la once premiado a posteriori, pero no encontré al vendedor aunque lo buscamos conzienzudamente.

Sólo un ratito oyendo al maestro y la visión de máscara de plata, traen luces agradables en la bruma.

PD.: Y una pizza del telepizza que ve me voy a comer. Que están muy buenas, cojones!
2ª P.D.: El Domingo no escribí, pero hizo dieciséis años del fallecimiento del posiblemente mejor cantante de rock de todos los tiempos, Freeddie Mercury.

martes, 20 de noviembre de 2007

Tabla Pirameidal Nº. 13 - (Música Fúnebre)



No puede tener uno sensación distinta a la de oir al alma torturado por un final irremediable. Tristeza desatada, gritos entre notas, imágenes en blanco y negro, dolor contra felicidad, guitarras contra pianos, voz cortada contra corales equilibrados, negrura contra luz, miedo contra nitidez, sombras contra claridad, dudas contra firmeza, alma contra comercialidad, abstracto contra concreto. Todo me duele al oir estas partituras tan llenas de lágrimas y dolor, tanta desesperación y rabia incontrolada unas veces y aterciopelada las restantes. Nunca antes se había oído a la muerte en la música de nuestros días de forma tan nítida, deslumbrante, tenebrosa, amenazadora. Se percibe la desesperanza de abandonar un mundo que no fue del todo entendido, pero con la tragedia del futuro inexcrutable. La esperanza de algo mejor asoma en algún tema, como las cenizas que no se pierden tras la exhumación, queriendo no abandonar lo conocido, la peste conocida, el vicio incontrolado conocido y todo placer mortal conducido a la tumba silenciosa.
Y ahora, dicha contra odio, alegría contra tristeza, alma contra materia, música contra ruido, atemporal contra compás, lengua contra bocado, espíritu contra carne, inherte contra penetración, mármol contra vegetal, amor contra sexo, agua contra paño ensangrentado, ahora Innuendo.

martes, 13 de noviembre de 2007

Volvimos de San Francisco. (Eso era una granja, no?)


No creo que interese mucho la vida de un desconocido, pero hoy hablaré algo de estos once manoletes.
Han estado recluidos estos días en una especie de semigranja. Sólo han estado ellos con algún humano y unos cuantos seres especímenes del universo. Ha habido de todo un poco, largas sesiones nocturnas de fútbol a golpe de mando, ron, barbacoa con carbón y leña de encina, animales descontrolados, coches sucios, noches con sueño y poco contacto con ...
Hasta fue mi cumpleaños!, je, je... y hasta hice una entrevista de trabajo!- (Cuánto se odia el actual). Una noche hubo hasta un poco de emoción, en el silencio de la noche, ruido tras la puerta, allí, perdidos de la civilización. Por supuesto no quedó atrás Ricky, dando a veces su nota, como no podía ser menos. Estamos en época de cambios y transición. Ahora estamos ya de vuelta. En la soledad de la noche por trabajos, escribo esto. Una salchicha de lata a máscara de plata! (que es lo que más le gusta creo yo). Tres Manoletes se quedan a esperar que vuelvas en el sofá, pero ya se han dormido. Otros tres se van a la cama a esperarte, pero me temo que no aguantarán hasta tan tarde. Otros tres ni lo intentan. Quedan los dos que más soportan la ncche. Uno de ellos aguanta hasta las seis. El último, en su último suspiro cosciente, te dará un beso a tu llegada. (Y despertará a los otros diez que tienen que ir a trabajar).