
No creo que interese mucho la vida de un desconocido, pero hoy hablaré algo de estos once manoletes.
Han estado recluidos estos días en una especie de semigranja. Sólo han estado ellos con algún humano y unos cuantos seres especímenes del universo. Ha habido de todo un poco, largas sesiones nocturnas de fútbol a golpe de mando, ron, barbacoa con carbón y leña de encina, animales descontrolados, coches sucios, noches con sueño y poco contacto con ...
Hasta fue mi cumpleaños!, je, je... y hasta hice una entrevista de trabajo!- (Cuánto se odia el actual). Una noche hubo hasta un poco de emoción, en el silencio de la noche, ruido tras la puerta, allí, perdidos de la civilización. Por supuesto no quedó atrás Ricky, dando a veces su nota, como no podía ser menos. Estamos en época de cambios y transición. Ahora estamos ya de vuelta. En la soledad de la noche por trabajos, escribo esto. Una salchicha de lata a máscara de plata! (que es lo que más le gusta creo yo). Tres Manoletes se quedan a esperar que vuelvas en el sofá, pero ya se han dormido. Otros tres se van a la cama a esperarte, pero me temo que no aguantarán hasta tan tarde. Otros tres ni lo intentan. Quedan los dos que más soportan la ncche. Uno de ellos aguanta hasta las seis. El último, en su último suspiro cosciente, te dará un beso a tu llegada. (Y despertará a los otros diez que tienen que ir a trabajar).

2 comentarios:
Y no sabes cuanto siento despertarlos de tan dulce sueño.
Sentir el calor de la almohada en la mejilla y decir por fin he llegado a casa.Y abrazarte apenas una hora para no echarte en falta en todo el dia.Cosa imposible.
Bsos
Bonita decripción de tu periplo bucólico.Tal y como lo cuentas, es hasta emocionante. Sobre todo lo de la salchicha.
Repecto a lo de volver a retar a Kronos y a Morfeo, o a ambos a la vez, con la materia futbolística materializada en mando y pequeños dibujitos recogiendo toda nuestra atención, acepto, no tanto por el resultado final (perderé) sino por compartir un buen rato de diversión y amenidad.
Sería bonito un triangular: tú, yo y Riki...pero temo que eso aún no sea posible.
Desde este lado de ley, desde los códigos de mi institución, reciban los once manoletes un cariñoso saludo. mi familia estará siempre a su disposición...per favore...
En cuanto al trabajo, tranquilo, el día que no puedas más o no quieras, simpere podemos hacerle a tu jefe una oferta que no pueda rechazar... Stammi bene, amico
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