


Tengo en mis manos el nuevo disco del maestro. Andrés Calamaro nos saca su lengua popular y lo hace digestible para el gran público, como nos dice su título.
En el Corte Inglés no lo tenían. Atrás quedaron los profesionales que se preocupaban por la música. Yo encontré hace años discos en las estanterías con un día de antelación sobre la fecha de lanzamiento. Hoy sólo te dicen que lo tienen o no lo tienen, pero ni saben, ni entienden y lo que es peor...les importa un bledo. Hace unos años, en otra tienda de discos de nombre famoso en Córdoba (no sé si todavía está),l no sabían ni cuando publicaban los artistas el disco...¡y así quieren vender!. Bueno, el de los chicos de OT supongo que sí los sabría.
El maestro no quiere perder el tiempo en este cd de 40 minutos y va directo a la letra y a la música. Si queremos oir las letras profundas y complejas tendremos que desempolvar una vez más el Salmón o el Honestidad Brutal, igual sucede con las armonías más complejas. Sin embargo, este disco es una obra maestra de hacer una obra sencilla, directa, fresca, instantánea y no caer en la vulgaridad. La producción de Cachorro López se deja notar e intenta sujetar al maestro en una colección de estribillos para la posteridad.
Sin duda uno de sus mejores discos, pero sin llegar a los míticos El Salmón y Honestidad Brutal.
Saludos a todos los Calamaritos!

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